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lunes, 27 de octubre de 2014

18. “In shaa Allah” - Tú eres mi refugio- Tu sei il mio rifugio

Tú eres mi refugio
(sotto è in italiano)
Luego de que el último grupo de refugiados continuó su camino hacia otros lugares de Europa llegaron otras doce personas, entre las cuales estaban una familia siria* y Mohammed y Polash, dos jóvenes de Bangladesh.
Los sirios han contactado inmediatamente sus familiares y, luego de pocas horas, han continuado su viaje.
También Mohammed ha llamado a sus familiares para decirles que había llegado bien a Italia.  Ellos, contentos de saber que estaba sano y salvo, le han dado los números de teléfono de algunos amigos que lo podían acoger en otros países europeos.  Mohammed, entusiasmado, llamó a su primer amigo, que se encontraba en Alemania y luego llamó al otro amigo en Austria.  Luego de algunos minutos lo veo con el rostro triste y me dice: “My friends told me they cannot welcome me.  I have nowhere to go.” (“Mis amigos me dijeron que no me pueden acoger.  No tengo un lugar a donde ir”.)

Esa tarde en la Misa hemos rezado el salmo 90 que dice “el Señor es mi refugio”.  Hasta ahora esta frase significaba solamente protegerse de la lluvia.  Me venía la imagen de cuando estudiaba en el Colegio de Mayagüez y en las tardes caía un buen “aguacero” (como decimos en Puerto Rico).  Si uno estaba caminando de un edificio a otro, o regresando a casa, uno tenía que encontrar un “refugio” para “guarecerse” hasta que “escampara”.  
Pero en ese momento, rezando el salmo he pensado en Mohammed, en su desilusión, y su soledad por no tener ninguno que lo acoja.  Me he imaginado su confusión por no saber qué hacer ahora.  Me han venido a la mente, y al corazón, los deambulantes que tal vez no tienen un techo, un refugio.  He pensado en los cristianos y en las minorías religiosas perseguidos en Irak y en otros lugares del mundo.  Y junto a todos ellos he cantado: “¡Tú eres, Señor, mi refugio!”.
El día después, me detuve para dialogar con Mohammed sobre su futuro y él, mirando hacia lo alto y levantando las manos me dijo: “In shaa Allah”.  Experimenté una profunda sintonía que, más allá de las diferencias religiosas, nos ha hecho renovar la confianza en el único Señor.  De hecho, la expresión en árabe usada por Mohammed expresa la confianza y la sumisión a Dios con la conciencia que nuestras vidas están en Sus manos y que Él es nuestro refugio.
Tal vez nosotros también experimentamos desilusión, confusión y soledad.  Que la confianza en Dios que tiene Mohammed sea fuerza para nosotros.

*Lamentablemente la situación en Siria es muy difícil, sobre todo para las mujeres.  Este pequeño video de la Comisión para los Refugiados de la ONU muestra su lucha para sobrevivir. https://www.youtube.com/watch?v=bzYgtG93TBg

En Español https://www.youtube.com/watch?v=168xTU_GKJQ


Tu sei il mio rifugio


Dopo che l’ultimo gruppo di rifugiati ha continuato il proprio cammino, sono arrivate altre dodici persone tra cui una famiglia siriana* e Mohammed e Polash, due giovani originari del Bangladesh.
I siriani hanno contattato subito i familiari e, dopo poche ore, si sono rimessi in viaggio.
Anche Mohammed ha telefonato ai suoi familiari per dire che era arrivato bene in Italia. Loro, contenti di sentire che era sano e salvo, gli hanno dato i numeri di amici che lo potevano accogliere in alcuni Paesi europei. Mohammed, entusiasmato, ha chiamato subito il primo amico che si trovava in Germania e dopo ha telefonato ad un altro amico in Austria. Dopo alcuni minuti lo vedo con il volto triste e mi dice: “My friends told me they cannot welcome me. I have nowhere to go.” (I miei amici mi hanno detto che non mi possono accogliere.  Non ho un luogo dove andare.)
Quella sera a Messa abbiamo pregato il salmo 90 che dice “il Signore è il mio rifugio”**. Fino allora, questa frase significava per me che il Signore è come un luogo sicuro per ripararmi della pioggia, magari in mezzo a splendide montagne. 
In quel momento, al sentire questo salmo, ho pensato a Mohammed, alla sua delusione alla solitudine di non avere nessuno che lo accolga e alla sua confusione di non sapere che cosa fare. Mi sono venuti in mente i barboni che non hanno un tetto, un rifugio; ho pregato anche per i cristiani e le minoranze religiose perseguitate in Iraq e in altri luoghi. E insieme a loro ho cantato: “Tu sei, Signore, il mio rifugio”. 
Il giorno dopo, mi sono fermato a dialogare con Mohammed sul suo futuro e lui, guardando in alto e alzando le mani, mi ha detto: “In shaa Allah”. Subito ho sperimentato una profonda sintonia che, al di là delle differenti appartenenze religiose, ci ha fatto rinnovare la fiducia nell’unico Signore.  Infatti, l’espressione in arabo usata da Mohammed esprime la fiducia e la sommissione a Dio, nella consapevolezza che le nostre vite sono nelle Sue mani e che Lui è il nostro rifugio. 
Forse anche noi tante volte sperimentiamo delusione, confusione, solitudine, che la fiducia in Dio di Mohammed sia forza anche per noi.
 *Ormai la situazione in Siria è molto dura, sopratutto per le donne.  Questo piccolo video dalla Commissione per i rifugiati dell’ ONU spiega le loro lotte per sopravvivere. https://www.youtube.com/watch?v=bzYgtG93TBg